Nunca va a ser suficiente para mi. Es como si con cada caída quisiera caer más y más. El infierno no quema, el infierno no está en fuego. El infierno es un abismo, un abismo en el que uno elige si seguir cayendo, o batir sus alas y alzar vuelo.
Todos somos asesinos, todos matamos una ilusión o dimos vida a una esperanza, una esperanza que sabíamos sería vana. Esperanzas que darían luz a noches en vela y dejarían morir sentimientos escondidos, y dejarían morir mañanas, dejarían morir tardes. Asesinarían, al fin y al cabo, cualquier rayo del sol.
No hay comentarios :
Publicar un comentario